Los escritores Miguel de Cervantes, Oscar Wilde y Virgina Woolf alrededor de libros, plumas y creatividad literaria.

Es un proyecto que nace de la ilusión de crear una historia de todos,
redactar un relato de la mano de un montón de autores, los cuales podéis ser vosotros.

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Las propuestas finalistas

La noche era silenciosa en el barrio. En la mente de Laura, sin embargo, no había silencio alguno. Aún estaba sumida en sus...

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— Úrsula Melgar Arjona
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Úrsula Melgar Arjona

La noche era silenciosa en el barrio. En la mente de Laura, sin embargo, no había silencio alguno. Aún estaba sumida en sus pensamientos. La noticia de la revista que encontró por Internet no la dejaba dormir.
Se acercó a la bolsa de terciopelo y, como si le fuese la vida en ello, rebuscó esperando obtener una pista o algo que la pudiese guiar. Sacó un trozo de papel, en el que pudo leer una dirección de correo electrónico más la palabra Pachacútec; todo ello realizado a puño y letra por Julián.
Laura no llegaba a salir de la incertidumbre, ya que los mensajes que recibía de su novio procedían de una cuenta diferente. Era posible que esa dirección perteneciera a un contacto de Julián, o bien, se trataba de una cuenta que él mantuvo en secreto, igual que el asunto del medallón.
Se convenció enseguida de que no conseguiría nada si continuaba meditando, así que decidió probar en el dominio web que venía indicado en el trozo de papel. Tomar la iniciativa fue muy fácil, excepto cuando llegó el momento de introducir la contraseña. Lo intentó un par de veces sin dar con ella. En ese momento se preguntó si tendría alguna posibilidad de obtenerla, igual que hay gente de todo el mundo capaz de acceder, estén o no autorizados, a información confidencial.
Estaba a punto de rendirse, cuando entonces recordó aquella palabra que minutos antes leyó. Pensó que al menos podría intentarlo con Pachacútec, antes de tirar la toalla e irse a dormir. En su rostro se apreciaba una gran satisfacción, al ver en la pantalla del ordenador la bandeja de entrada.
Descubrió un mensaje no leído y con fecha reciente enviado por Alexei Katsidis, aquel hombre que Julián nombró en su carta enviada por Macario y que ocupaba un importante cargo en el Museo Nacional. En el asunto figuraba la palabra urgente y, al abrirlo, leyó lo siguiente:
"Estimado Julián:
Hace días que huí al extranjero. Necesito saber sin demora si viajarás con el medallón o si vas a enviármelo por correo. Una vez que sepa tu decisión, te diré dónde me encuentro. Sé precavido, no permitas que ninguno de tus allegados sepa de esto. Si eres consciente de lo que significa esta situación, por favor, contéstame lo más pronto posible.
Tu amigo A. Katsidis."
Por muchas vueltas que le daba al asunto, Laura no sabía qué hacer. De pronto, el teléfono interrumpió sus pensamientos. No salía del asombro, pues era intrigante que recibiera una llamada después de medianoche. Sin embargo, contestó sin rechistar.
— ¿Sí?
—Disculpe, ¿se encuentra por ahí Julián? Soy Alexei.
Laura empezó a sentirse muy nerviosa. No sabía si limitarse a colgar o explicarle que su novio había muerto.

Estos últimos días han sido un poco agonizantes como si un tsunami pasará volcando todo patas arriba. Laura siempre se había...

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— Zairuby González
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Zairuby González

Estos últimos días han sido un poco agonizantes como si un tsunami pasará volcando todo patas arriba. Laura siempre se había quejado de la monotonía, se decía así misma que la rutina termina por volvernos unos amargados pero todo lo que acontecía estaba a punto de sacarle de sus casillas. Fue muy poco lo que pudo encontrar sobre el medallón, era muy poco lo que se conocía de él. Si quería saber más de aquel extraño medallón y por qué este había sido el detonante en la muerte de Julián debía de buscar repuestas fuera de aquellas cuatro paredes, así que haciendo caso omiso a las advertencias de Macario, Laura fue hasta la antigua biblioteca de la Universidad Nacional, durante décadas ellos se habían especializado en civilizaciones antiguas, estudiado desde las más conocidas hasta aquellas civilizaciones de las cuales solo se tenía un conocimiento muy escaso e incluso eran consideras puras leyendas.

Laura había imprimido la imagen del medallón que encontró en Internet, durante horas se perdió entre todos los libros que había encontrado sobre la civilización Inca, pero nada parecía conducirle a descifrar aquel misterioso medallón. - Chactún - una voz masculina la saco de sus pensamientos. -Perdón- dijo Laura mientras volteaba para ver la cara del hombre que hace un momento había mencionado aquella extraña palabra. - Lo que buscas, está muy lejos de ser encontrado en esos libros, si buscas algo relacionado con la imagen de ese extraño medallón la repuesta la encontrarás en esa antigua ciudad Maya llamada Chactún-

Laura noto cierta familiaridad en aquel hombre, aun así por más que intento recordar de donde le conocía no logro dar con una repuesta. -Gracias por su información, pero siento informarle que esta imagen es de un medallón perteneciente a un antiguo gobernador Inca - Laura le gustaba presumir cuando sabía un poco, siempre se había caracterizado por ser un poco sabelotodo y este hábito le había ganado más de una vez un par de discusiones acalorada con amigos y familiares.

- Laura tu siempre igual. No me digas que eres del tipo de persona que cree en lo primero que lees. - Era más que obvio que aquel extraño le conocía, ya no era una simple idea que le pareciera tan familiar. - Soy Rodrigo, no me digas que te has olvidado de tu antiguo compañero de clases- Y no es que Laura se haya olvidado de él, Rodrigo ya no era el mismo chico que había conocido hasta hace unos pocos años atrás, su figura delgada y algo patosa había cambiado por un cuerpo atlético y bastante armonioso, sus dientes perfectos ya sin aparatos dejaban ver una sonrisa impecable y aunque aún llevaba gafas, estás se adaptaban a la perfección a las facciones de su rostro varonil, Rodrigo se había convertido en un hombre bastante atractivo y más seguro de sí mismo. - Disculpa, no te reconocí. Te vez muy bien- Rodrigo solo se limitó a sonreír.

Hacía tanto que Laura no entraba a aquella cafetería, no había cambiado mucho la estética de aquel lugar. No pudo reconocer ningún rostro familiar, aquellas paredes encerraban tantos recuerdos de sus días de estudiante. Rodrigo se sentó enfrente de ella colocando una taza de café caliente, Laura intentaba por todos los medios no parecer nerviosa, nunca había tenido una relación cercana con Rodrigo y sabía del peligro que corría por tener en sus manos toda aquella información, no podía evitar preguntarse porque Rodrigo sabía tanto de aquel extraño medallón, por un instante pensó en excusarse y salir lo más de prisa de aquel lugar pero también era cierto que él conocía mucho sobre lo que ella necesitaba averiguar. Macario solo se limitaba a hacer de guardaespaldas y Katsidis, llevaba varios días desaparecido, si quería encontrar alguna pista o indicio debía ver que podía sacar de Rodrigo.

-Veo que no has cambiado en lo sabelotodo, lo digo por lo de ese extraño pueblo que me mencionaste hace un rato, estoy segura que es una información que no maneja todo mundo- El rostro de Rodrigo permaneció en una actitud pasible. – Tienes razón, no es una información que maneje todo mundo. Solo mi colega Katsidis y yo, por eso me parece extraño que estuvieses buscando información sobre ese medallón-. El instinto de Laura le indico que debía salir corriendo de inmediato, era demasiado extraño que Rodrigo la haya encontrado en la biblioteca precisamente cuando investigaba sobre aquello y aún más extraño que conozca a Katsidis. No creía en las casualidades y aquello le parecía muy sospechoso.
-Solo leí un poco sobre él y me pareció interesante para un artículo que estoy escribiendo- Laura había escrito por un par de años para una revista local y sus artículos se centraban en temas de moda y viajes pero era mejor decir algo que quedarse callada.
- Estas de suerte, si hay alguien que sabe sobre el tema ese soy yo- Dijo mientras dibujaba una pequeña sonrisa. – El medallón fue descubierto a principio de los 90s. Durante años fue un misterio, se cree que pertenecía a la dinastía Inca, de ahí tu confusión. Pero las inscripciones que aparecían en él parecían provenir de un dialecto más antiguo, hace un par de años cuando un equipo dirigido por Ivan Sprajc descubrió Chactún, se encontraron unas series de inscripciones que se asemejaban a las del medallón. Cuando Katsidis y yo nos enteramos de ellos pedimos unirnos al equipo de investigación, ya en el lugar logramos descifrar parte del mensaje. No eran más que un conjunto de supersticiones, ritos y magias. La cuestión es que, dentro del medallón se supone se encuentra un mapa que lleva a descubrir un lugar hasta ahora secreto para el hombre, hasta me atrevería a afirmar que este lugar no es otro que la Atlántida. Imagínate lo que significaría dar con una civilización así, la cual ha sido objeto de todo tipo de teorías desde la época de Platón. Pero el medallón desapareció hace varias décadas, incluso si no existieran fotos de él hasta pensaría que es una leyenda-.

Las manos de Laura empezaron a sudar, era lo suficientemente lista para darse cuenta de la importancia que encerraba ese medallón, si todo lo que Rodrigo decía era cierto ese medallón debía valer una fortuna, además del valor histórico que encerraba, quizás era la única llave para llevar a descubrir una civilización antigua de la cual el hombre ha especulado durante siglos.

-Vaya suena bastante fascinante. Imagino que tú has seguido tras el medallón- Laura fijo sus ojos en Rodrigo, pero estaba tan nerviosa que se le hacía difícil poder descifrar algo sospechoso en sus gestos o en su actitud, aunque esto parecía imposible, Rodrigo era un hombre demasiado calmado, se le notaba que sabía manejar muy bien sus emociones, nunca daba muestras de nerviosismo.

-Pues, en realidad regrese a mi rutina diaria. Mi trabajo en la Universidad me hacía regresar cuanto antes, en cambio Katsidis siguió tras la pista del medallón, incluso escuche que llego a contratar a un tipo de caza fortunas o reliquias para que diera con él. Después de eso perdimos contacto, Alexei se volvió una especie de ermitaño y desconfiaba de todo el mundo. El pobre de por sí ya era bastante excéntrico.- Dijo mientras tomaba un sorbo de su taza de café.

La información que Laura acababa de obtener de Rodrigo era demasiado para procesar de una vez, se excusó un momento para ir al baño. Sin duda alguna ese caza reliquias que él nombro debía de ser Julián, ya él se lo había hecho saber en su carta, trabajando de esa manera se ganaba secretamente grandes sumas de dineros. En el lavabo no aguanto la tentación de arrojarse una gran cantidad de agua fría en la cara, necesitaba salir de esa sensación abrumadora en la que estaba luego de su conversación con Rodrigo, de inmediato tuvo aquella sensación de peligro, volvió a pensar en que era demasiado extraño que Rodrigo diera con ella de esa manera y de que fuese colega o compañero de Katsidis. Tomo el teléfono para mandar un mensaje a Macario sentía la urgente necesidad de saber que él estaba cerca protegiéndola. Pero se encontró con un montón de mensajes de Macario. Laura había colocado su teléfono en silencio mientras estuvo en la biblioteca y se le había olvidado por completo durante su conversación. –Aléjate de él, vete lo más rápido de ese lugar- decía el primer mensaje. –Debes alejarte de él, no le comentes nada- todos los mensajes de Macario parecían advertirle de Rodrigo. Intento marcarle, aunque era consciente de que Macario no podía hablarle, necesitaba algún indicio de que todo iba bien. Pero el teléfono salía apagado. Necesitaba salir de ese lugar. De alguna manera era consciente de que Macario no estaría para protegerle. De pronto, la presión de una mano en su boca ahogo su grito, todo comenzó a hacerse borroso, un sueño profundo la invadió y no supo más de sí.

Al leer la carta adjunta, Laura pudo,al fin,comenzar a resolver aquella maraña de interrogantes que tenía con respecto al...

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— Joel Ayala Alicea
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Joel Ayala Alicea


Al leer la carta adjunta, Laura pudo,al fin,comenzar a resolver aquella maraña de interrogantes que tenía con respecto al medallón, su historia, la figura de Julián y de cual sería su papel en tan intrincada situación.
En más o menos palabras, lo que allí se explicaba era lo siguiente: haría cosa de un año Julián fue contactado por un antiguo compañero de estudios de apellido Katsidis. Tras rememorar viejos momentos y aventuras, Katsidis le propuso a Julián un negocio que, en principio, resultaría muy lucrativo y relativamente fácil de llevar a cabo, pero que, honestamente, bien podría complicarse. Katsidis había alcanzado recientemente una posición ventajosa dentro de la junta directiva del Museo Nacional y con la posición también había logrado tener acceso a informaciones variadas inherentes al cargo; como por ejemplo, sobre cuál había sido realmente el destino del antiguo medallón del Oráculo del Sol, sagrado amuleto descubierto en la tumba del máximo emperador inca Pachacútec a principios de los años noventa muy cerca de la ribera del río Maule en Chile.
Esta antigua joya era un óvalo dorado con pequeñas incrustaciones de amatista y corindón; lucía el grabado de un sol espléndido, caracterizando a Inti o Poderoso Dios Sol y sobre este, la imponente figura del Corequenque, ave sagrada imperial, conocedora del pasado, presente y futuro y con cuyo plumaje se confeccionaría la corona del Nuevo Emperador del Mundo, el venerado Dios Creador Wiracocha.
Dicho medallón había sido sustraído del territorio chileno por una sociedad secreta, con base en Cusco, estrechamente ligada con la Logia Superior Masónica, la cual se hacía llamar La Orden de los Hijos del Sol, un grupo de descendientes de la civilización incaica, liderados por el Sumo Sacerdote Inca Huayne Cápac y cuyo propósito era atestiguar el retorno triunfal del gran dios supremo del Panteón Inca, Wiracocha, quien regresaría al Kay Pacha o mundo terrenal para reestablecer sobre la faz de la tierra el poderío del Gran Imperio del Sol.
Según esta profecía, ocurriría que en el año que Inti (Sol) cierre sus ojos y oscurezca el día en dos distintas ocasiones en el hemisferio sur, este será al fin cuando Wiracocha hará su entrada apoteósica en un fulgurante carruaje de fuego azul, acompañado de su fiel compañero alado; y reivindicará su trono e instaurará un nuevo orden mundial en concordancia con los preceptos sagrados de la Orden de los Hijos del Sol.
Katsidis había sido contactado por un coleccionista de objetos de arte que le propuso financiar una operación descabellada: viajar al Cusco en Perú y con la ayuda de algunos mercenarios a sueldo y un infiltrado que trabajaría desde adentro, robar el medallón a la Orden de los Hijos del Sol y entregarlo en las manos de este hombre para quien ninguna medida resultaba extrema con tal de satisfacer el afán de poseer la joya del Oráculo.
Terminaba la carta con lo que fue el desenlace de aquella locura audaz: de los siete mercenarios a sueldo, cinco murieron en territorio peruano, abatidos por extremistas de la Orden;solo dos lograron hacer el viaje de vuelta: el mastodonte de Macario, quien perdió su ojo izquierdo en la refriega y el otro lo fue Julián, quien contra todo pronóstico logró obtener el oráculo y traerlo de vuelta, aunque solo fuera para morir tras haber realizado tal hazaña.
Laura miró el medallón detenidamente; le costaba creer que por tal artefacto, su vida tomara tal giro. Mas debía reconocer que esto era lo que de pronto había echado a correr la maquinaria de un mundo desconocido en su contra; que traía embebido el germen de la desgracia que había comenzado a gestarse y que ya estaba haciendo mella en su vida simple. Una vida sencilla, pero que golpeaba fuerte; una vida que se vislumbraba gris, aciaga y sin expectativas; en fin,una vida triste, una vida sin Julián...

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Nuestra agenda

1 de Septiembre: Empieza la séptima fase de entregas

Ya entramos en la séptima fase de envío de propuestas, para seleccionar, quien continuará el relato de los anteriores autores ganadores. Podéis enviar vuestra propuesta y darle publicidad en las redes sociales para difundir vuestra continuación del relato.

23 de Septiembre: Empieza la fase de votación

A partir de este momento se habrán seleccionado a las elegidas, para que los usuarios voten por la que mejor continúa el hilo narrativo del séptimo capítulo, siendo las más votadas, y por lo tanto más repercusión, las que el jurado elija a la idónea. Estará vigente hasta el 30 de Septiembre.

1 de Octubre: Ganador da la séptima fase

En esta fecha conoceremos quién habrá sido el elegido para formar parte del séptimo capítulo. También comenzará la fase de envío de propuestas de la octava fase.

Cartel del evento de la inauguración de The Book Project en Ubik Café el día 3 de enero 2014 a las 21:00 horas
Inauguración de The Book Project en Ubik Café / Valencia

Estamos en la séptima fase

El proyecto cuenta con una fase de recepción de propuestas (3 semanas), y durante una fase de votación (1 semana) la comunidad votará para elegir aquellas que el equipo de asesoramiento deberá deliberar; de esta manera se irá construyendo el relato, el cual deberá seguir un hilo conductor.

El último día de la fase de entregas es el día de reflexión, para que el equipo de asesoramiento seleccione a las finalistas y quedará deshabilitada la caja de envío.

Cafetería, librería, y lugar de encuentro para los amantes de la literatura. El perfecto local para encontrarte o reunirte con gente afín, preguntar inquietudes o formar parte de las tertulias, en torno al mágico mundo del libro.

Espacio colaborativo fundado por Mark Stevenson, que incita a mover a cada uno de nosotros a promocionar una visión positiva de la vida, promoviendo una evolución en las mentalidades de los habitantes de este mundo. En definitiva una comunidad que promueve acciones siempre desde un optimismo pragmático.

Editorial basada en el crowdfunding abierta a todo tipo de proyectos, tanto literarios, como cómics o libros de fotografía.Edita libros en formato físico y digital de gran calidad. Consigue hacer posible la publicación con la ayuda de mecenas y profesionales del sector.

Una librería y cafetería en el barrio vanguardista de Ruzafa con una programación mensual de exposiciones, presentaciones de libros, conciertos y talleres creativos.

En Ubik Café celebramos la inauguración de nuestro proyecto el día 3 de enero de 2014. Realizamos la presentación a modo de diapositivas, explicando como surgió la idea, como fuimos avanzando sobre ella y como lo tenemos estructurado en fases y períodos. Aquí podeis ver el cartel del evento, proximamente saldrá un video donde vereis la inauguración del mismo.